Sigo sin entender muy bien qué ha pasado. Mi corazón anciano ha sufrido otro achaque con un nuevo ataque a su integridad. Un golpe severo que pone mi seguridad en juego.
Algunos actúan de medicina ayudándome a olvidar mi dolor mediante falsas sonrisas. Y esas mentiras suavizan la verdad, proporcionando días sin demasiadas perturbaciones. Pero tras la despedida de mis píldoras un suave jarabe de caramelo me ha ofrecido su viejo aroma. He visto llegar uno de mis tesoros, que hacía tiempo que no tenía el placer de encontrar. Y su sabor era amargo. Su efecto no era el mismo. No me ha curado. Una reacción adversa debe haber alterado su composición, los efectos secundarios han aparecido, y ahora mi cuerpo se resiente con insoportables dolores.
¿Qué te he hecho, niña, que me haces llorar? Si sabes que nadie me dio lo que tú, que fuiste un hombro y un guía tanto tiempo. Quizás no hice todo lo que pude, o no supe ver si me pediste ayuda. Me acostumbré a que las gotas de sangre se derramaran de mi cuerpo, a quedarme solo y vacío. Y fuiste tu la única que me escuchó. No quiero perderte, no puedo. Eras esa pequeña mosca detrás de la oreja que no se puede evitar querer.
Esas gotas caen poco a poco. Y tu no supones una simple gota para mí. Eres más que suficiente para dejarme seco, apático sobre una cama y sin fuerzas para seguir. Te echo de menos. A la loca sobre la papelera, al bicho que besaba su iPod al ritmo del "chinonino".
Y desde mi trono de siempre, donde tantas lágrimas han caído, te pido perdón por todo lo que he podido hacer. Por una palabra tuya sangraré con gusto, por una sonrisa me descarnaré los puños.
Te quiero.
Firmado: Tu lamparita.
martes, 21 de agosto de 2012
jueves, 31 de mayo de 2012
Ansias de incinerar
Sin miedo a equivocarme puedo asegurar que este es el peor día de toda mi vida. Tras 7 años de romance apasionado abandono mi colegio, sin pena ni gloria, sin celebración, sin luto.
Que se puede esperar de lo que aparenta ser un día cualquiera, que quien dice ser tu amigo te meterá en problemas que no buscas, haciéndote culpable de algo que nunca hiciste, de dañar a otra persona cuando te has martirizado a diario por no hacerlo.
Y el mal trae mas mal. Mi cuerpo y mi mente se ponen de acuerdo para estallar, decir lo que piensas a la persona menos indicada, o incluso cosas que no piensas. Cuando los ánimos se calman, si algo puede salir mal saldrá peor.
Si hace tiempo ya perdí la razón de mi vida, busqué otra manera de sobrellevar mi tormento. La música debía salvarme. Desatar una espiral de sentimientos encontrados acelerando la sangre, bañado en sudor y conteniendo las lágrimas. Pero no se podía mantener el Status Quo. Ahora una sombra de mi pasado decide resurgir y arruinar mi presente, desmoronando mis planes para el futuro como ya hizo una vez. Un gigantesco tsunami devastador, que no contento con llevarse una vida, ahora acaba con los restos.
¿Y qué opina mi sangre? ¿Qué opina mi esófago de esto? Latido tras latido, el pulso se descontrola y bombardea mi respiración. No sirve llorar, no sirve gritar, no sirve vomitar. Sólo el fuego redentor puede salvarnos de nuestros pecados. Sólo cuando el mundo conocido se haya reducido a cenizas se podrá reconstruir de nuevo. Las pavesas serán transportadas por el aire, y se posarán sobre los lagos. Pero debe arder. Todo debe sucumbir bajo las llamas, sin derramar una lágrima por la humanidad perdida. La felicidad del hombre pasa por su extinción.
Ya lo escribí, lo grabé, lo profeticé y sucedió varias veces. Pero una vez más no sienta mal a nadie:
RESURGE LA FURIA, RABIA RESULTANTE QUE EXIGE QUE ARRANQUE RASGANDO SU PIEL
Que se puede esperar de lo que aparenta ser un día cualquiera, que quien dice ser tu amigo te meterá en problemas que no buscas, haciéndote culpable de algo que nunca hiciste, de dañar a otra persona cuando te has martirizado a diario por no hacerlo.
Y el mal trae mas mal. Mi cuerpo y mi mente se ponen de acuerdo para estallar, decir lo que piensas a la persona menos indicada, o incluso cosas que no piensas. Cuando los ánimos se calman, si algo puede salir mal saldrá peor.
Si hace tiempo ya perdí la razón de mi vida, busqué otra manera de sobrellevar mi tormento. La música debía salvarme. Desatar una espiral de sentimientos encontrados acelerando la sangre, bañado en sudor y conteniendo las lágrimas. Pero no se podía mantener el Status Quo. Ahora una sombra de mi pasado decide resurgir y arruinar mi presente, desmoronando mis planes para el futuro como ya hizo una vez. Un gigantesco tsunami devastador, que no contento con llevarse una vida, ahora acaba con los restos.
¿Y qué opina mi sangre? ¿Qué opina mi esófago de esto? Latido tras latido, el pulso se descontrola y bombardea mi respiración. No sirve llorar, no sirve gritar, no sirve vomitar. Sólo el fuego redentor puede salvarnos de nuestros pecados. Sólo cuando el mundo conocido se haya reducido a cenizas se podrá reconstruir de nuevo. Las pavesas serán transportadas por el aire, y se posarán sobre los lagos. Pero debe arder. Todo debe sucumbir bajo las llamas, sin derramar una lágrima por la humanidad perdida. La felicidad del hombre pasa por su extinción.
Ya lo escribí, lo grabé, lo profeticé y sucedió varias veces. Pero una vez más no sienta mal a nadie:
RESURGE LA FURIA, RABIA RESULTANTE QUE EXIGE QUE ARRANQUE RASGANDO SU PIEL
domingo, 13 de mayo de 2012
De rodillas
Ha vuelto a pasar. Me juré que no volvería a importarme la opinión de los demás, que no me afectarían sus críticas infundadas. Y estoy harto de ver el mundo a través de sus gafas, haber perdido el amor a mí mismo y darme cuenta de cómo soy en realidad. Porque el espejo me ha mirado hoy. Me ha mirado con los ojos con que miran los ricos a los mendigos. Y me ha devuelto un engendro, una imagen deformada de lo que solía ser.
Y lo he vuelto a hacer. Las lágrimas me han cerrado la tráquea y he tosido como nunca lo he hecho. Como la otra vez. Si llevaba tosiendo una semana por efecto de una enfermedad, hoy ha sido otra la que me ha arrancado. Y mi tráquea se ha abierto. Y mis entrañas han dicho todo lo que tenían que decir.
Y joder, se que está mal, que no debo hacerlo... Pero es como una droga. Al principio duele pero sienta tan bien... Quieres salir, quieres dejarlo, pero eres adicto a destruirte por dentro. Ese subidón que te entra al pensar que no tienen motivos para quejarse. Pero volveré a mirar al espejo cada mañana, y él me seguirá respondiendo que no me quiero.
La música debía salvarme.
Y lo he vuelto a hacer. Las lágrimas me han cerrado la tráquea y he tosido como nunca lo he hecho. Como la otra vez. Si llevaba tosiendo una semana por efecto de una enfermedad, hoy ha sido otra la que me ha arrancado. Y mi tráquea se ha abierto. Y mis entrañas han dicho todo lo que tenían que decir.
Y joder, se que está mal, que no debo hacerlo... Pero es como una droga. Al principio duele pero sienta tan bien... Quieres salir, quieres dejarlo, pero eres adicto a destruirte por dentro. Ese subidón que te entra al pensar que no tienen motivos para quejarse. Pero volveré a mirar al espejo cada mañana, y él me seguirá respondiendo que no me quiero.
La música debía salvarme.
lunes, 23 de abril de 2012
El paseo
En un bosque en blanco y negro
plantados en tierra estéril,
son árboles de polvo y humo,
tocan nubes y destiñen.
En mi mano está el poder
De escuchar a mis maestros,
volver a aislarme en mi autismo
caminando hacia el color.
Hace tiempo que los lobos
consumieron mi cadáver
y los buitres redentores
ya minaron mi conciencia.
A veces un baño de oro
enmascara la tristeza
con sus rayos, emulando
el dorado del desierto.
Pero las balas de plata
que atraviesan ríos de asfalto
amenazan mi camino
con la sombra primigenia.
Los estragos de una guerra
sucedida años atrás
se repiten a diario,
la rutina es su venganza.
Ahora es rojo sobre blanco
lo que llora mi diario,
una carrera de obstáculos
de mi pulso contra el tiempo.
(Poema finalista del XXIX Concurso de cuento y poesía de Vicálvaro)
plantados en tierra estéril,
son árboles de polvo y humo,
tocan nubes y destiñen.
En mi mano está el poder
De escuchar a mis maestros,
volver a aislarme en mi autismo
caminando hacia el color.
Hace tiempo que los lobos
consumieron mi cadáver
y los buitres redentores
ya minaron mi conciencia.
A veces un baño de oro
enmascara la tristeza
con sus rayos, emulando
el dorado del desierto.
Pero las balas de plata
que atraviesan ríos de asfalto
amenazan mi camino
con la sombra primigenia.
Los estragos de una guerra
sucedida años atrás
se repiten a diario,
la rutina es su venganza.
Ahora es rojo sobre blanco
lo que llora mi diario,
una carrera de obstáculos
de mi pulso contra el tiempo.
(Poema finalista del XXIX Concurso de cuento y poesía de Vicálvaro)
sábado, 25 de febrero de 2012
Insatisfecho
Si me niego a leer
lo que ellos me mandan
es porque me ocultan
lo que acabaré descubriendo
por mi mismo,
y quedará insuficiente, insatisfecho
y malogrado.
Y al final acabaré escribiendo
lo que me gustaría leer, como siempre...
lo que ellos me mandan
es porque me ocultan
lo que acabaré descubriendo
por mi mismo,
y quedará insuficiente, insatisfecho
y malogrado.
Y al final acabaré escribiendo
lo que me gustaría leer, como siempre...
viernes, 13 de enero de 2012
domingo, 18 de diciembre de 2011
Me presento a un concurso
Hace poco decidí presentarme a un concurso lanzado por Papel de Tinta Negra. Me presento a las categorías de Mejor Poema con La Rosa de los Vientos y a Mejor Blog. Si gano me hará publi durante un año, creo que es lo que este blog necesita, un empujoncito, ya que él tiene bastantes seguidores y nuestros contenidos no son tan distintos.
Deseadme suerte.
Deseadme suerte.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
