sábado, 26 de enero de 2013

No son horas

El tiempo ha demostrado que, por perfecto que sea un día, no se remata correctamente si no te duermes con lágrimas en los ojos.

De día vives y eres feliz. De noche estás solo con tus pensamientos, y mi mente no quiere ser feliz.Tengo un pasado repleto de buenos recuerdos, de felicidad, amor y amistad. Y al recordar a esas personas que desaparecieron de mi vida me entristece. Y esas personas no me echan de menos. Llega el momento en que todo hombre se cuestiona su existencia, su misión en el mundo. A veces abro el baúl y rebusco entre mis cosas, fotos viejas, recuerdos inmortales, pero solo para mí. El olvido ha regado Comala, y ya nadie quiere recordar.

En ese momento lanzo una pregunta al aire. Trato de saber si mis recuerdos permanecen ocultos en la mente de alguien más. Me lanzo al océano de personas a las que quise, a las mismas que intenté ayudar y cuidar. A los que intenté proteger, y me salió el tiro por la culata. Por ello, cuando estoy solo, pensando, quiero ponerme en contacto con personas que no me atrevo a preguntar a la cara. Y lanzo la pregunta. ¿Y qué recibo?

Respuestas que se clavan como puñales en el trozo del corazón de donde salió la pregunta. Supongo que, después de todo, nunca llegué a ser buen padre.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Curvas y contracurvas

Curvas y contracurvas,
espinas y espirales,
un tornado de emociones 
que me lanzan a las sombras.

Si el tiempo es relativo,
dando saltos como siempre
en mis piernas la serpiente
que me clava los colmillos.

Un amasijo de carne, 
huesos y sangre
sobre el asfalto.

viernes, 12 de octubre de 2012

Sueños de un niño ilusionado

El rosto iluminado, las mejillas gruesas y sonrosadas. La nariz afilada y los ojos invitándote a saltar al mar. Y que el sol se refleje en su pelo dorado cegando los sentidos de cualquier hombre." Esa era la receta para construir una diosa en el Olimpo.

 Escalé la pesada montaña luchando contra el sol. Toqué su piel al atravesar las nubes. Por sus caderas caían cascadas del agua más pura y cristalina, haciendo parecer al cielo una aberración de los demonios. 

Su mirada llenaba mi alma con el amor que ni siquiera una madre es capaz de dar. Era mi sangre, era el fuego. Era la sacerdotisa que con sus rituales me mandaba al Paraíso. Y la daga ceremonial se clava en mi pecho, cayendo de la cumbre. Mi cadáver se aproxima al suelo. 

Todo había sido un sueño, muy real y muy profundo, tus ojos no tienen dueño porque no son de este mundo. 

Esa frase que con 8 años no entendía. Cuando inventé una diosa para entender tantas canciones... Para, en el futuro, subirme al podio y gritarle a mis propios ojos que me quitaron el sueño. Y me llevaron a cumplirlo.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Ventriloquía

La araña, cuando atrapa un insecto en su red, se alimenta de todo el material blando del interior y deja el cascarón vacío. En ocasiones introduce sus huevos en el pétreo cadáver y lo mantienen a salvo de sus depredadores.
Todo el interior resulta dulce, tierno y lleno de una serie de propiedades que hacen que sirva para algo. Si la mosca se vacía deja de ser mosca.
Lo mismo sucede cuando un ventrílocuo maneja su muñeco, con un trasfondo y una historia de persona real, pero no deja de ser un armazón artificial para albergar un alma inexistente. Las conversaciones que puedas tener con esas marionetas no son más que el reflejo de la voluntad de su titiritero.
Los juguetes son muy fáciles de identificar. Basta con dirigirte a ellos y sólo recibir respuesta de quien les controla. La comunicación es imposible, pues no es con ellos con los que hablas, por muy real que sea su aspecto o fieles suenen sus palabras. Se trata de un guión preacordado, sin ninguna lógica ni coherencia.

La única moraleja que puedo sacar de este descubrimiento es: cuando la marioneta se libere de su tiránico juez, sólo entonces podrás tener una conversación con ellos.

martes, 11 de septiembre de 2012

Happy New Year

Que con una herida en la pierna, y fuerzas renovadas para reconstruir mi vida, di el paso. Quise ser feliz y vaya si lo logré.

Pero todo lo bueno es efímero, aunque quiera fingir que sueño con un "para siempre". Y todo esto es estúpido, esto no debería ser así. Debería estar con la única fuente de tranquilidad de mi último año de vida, no atormentándome con pesadillas en las que el mundo se desmorone sobre mí. Porque torturarme desde tu trono no es justo. Porque tu amo tira de tu correa obligándote a odiarme, a hacer que todos me odien. Pero hace ya tiempo que me odio a mi mismo por destruir todo lo que me importaba. Cuando las bestias asaltaron mi fortaleza y saquearon mis tesoros.

No es odio lo que siento, no es pena ni tristeza. Solo es el deseo de deshacer el puente de cristal que une mi pasado y mi presente. Todas aquellas interrogaciones entre el yo del año pasado, tímido e ilusionado, y el yo de ahora, triste y desconfiado. Dime si he de limpiar los escombros de mi conciencia o vendrás tu a limpiarlos. No me dejes a medias esta vez.

Mientras busco un canto de sirena que me atraiga como el tuyo, para volver a perderme en el mar. Desalojar a los murciélagos que ocuparon el sitio de las mariposas. Perseguiré sin descanso aquella luz que me permitió dejar de mentir y realizó el milagro: aprendí a sonreír sin tener que forzar.

Hoy, hace un año, emprendí la marcha hacia la verdadera y pura felicidad, al fin de las mentiras que le conté a todo el mundo para alejarles de mi. Y no volverá. Porque ya no existe quien me la quiera dar.

Ódiame, pero no me pidas que haga lo mismo.

martes, 21 de agosto de 2012

Tears of losing

Sigo sin entender muy bien qué ha pasado. Mi corazón anciano ha sufrido otro achaque con un nuevo ataque a su integridad. Un golpe severo que pone mi seguridad en juego.

Algunos actúan de medicina ayudándome a olvidar mi dolor mediante falsas sonrisas. Y esas mentiras suavizan la verdad, proporcionando días sin demasiadas perturbaciones. Pero tras la despedida de mis píldoras un suave jarabe de caramelo me ha ofrecido su viejo aroma. He visto llegar uno de mis tesoros, que  hacía tiempo que no tenía el placer de encontrar. Y su sabor era amargo. Su efecto no era el mismo. No me ha curado. Una reacción adversa debe haber alterado su composición, los efectos secundarios han aparecido, y ahora mi cuerpo se resiente con insoportables dolores.

¿Qué te he hecho, niña, que me haces llorar? Si sabes que nadie me dio lo que tú, que fuiste un hombro y un guía tanto tiempo. Quizás no hice todo lo que pude, o no supe ver si me pediste ayuda. Me acostumbré a que las gotas de sangre se derramaran de mi cuerpo, a quedarme solo y vacío. Y fuiste tu la única que me escuchó. No quiero perderte, no puedo. Eras esa pequeña mosca detrás de la oreja que no se puede evitar querer.

Esas gotas caen poco a poco. Y tu no supones una simple gota para mí. Eres más que suficiente para dejarme seco, apático sobre una cama y sin fuerzas para seguir. Te echo de menos. A la loca sobre la papelera, al bicho que besaba su iPod al ritmo del "chinonino".

Y desde mi trono de siempre, donde tantas lágrimas han caído, te pido perdón por todo lo que he podido hacer. Por una palabra tuya sangraré con gusto, por una sonrisa me descarnaré los puños.

Te quiero.
Firmado: Tu lamparita.

jueves, 31 de mayo de 2012

Ansias de incinerar

Sin miedo a equivocarme puedo asegurar que este es el peor día de toda mi vida. Tras 7 años de romance apasionado abandono mi colegio, sin pena ni gloria, sin celebración, sin luto.
Que se puede esperar de lo que aparenta ser un día cualquiera, que quien dice ser tu amigo te meterá en problemas que no buscas, haciéndote culpable de algo que nunca hiciste, de dañar a otra persona cuando te has martirizado a diario por no hacerlo.
Y el mal trae mas mal. Mi cuerpo y mi mente se ponen de acuerdo para estallar, decir lo que piensas a la persona menos indicada, o incluso cosas que no piensas. Cuando los ánimos se calman, si algo puede salir mal saldrá peor.

Si hace tiempo ya perdí la razón de mi vida, busqué otra manera de sobrellevar mi tormento. La música debía salvarme. Desatar una espiral de sentimientos encontrados acelerando la sangre, bañado en sudor y conteniendo las lágrimas. Pero no se podía mantener el Status Quo. Ahora una sombra de mi pasado decide resurgir y arruinar mi presente, desmoronando mis planes para el futuro como ya hizo una vez. Un gigantesco tsunami devastador, que no contento con llevarse una vida, ahora acaba con los restos.

¿Y qué opina mi sangre? ¿Qué opina mi esófago de esto? Latido tras latido, el pulso se descontrola y bombardea mi respiración. No sirve llorar, no sirve gritar, no sirve vomitar. Sólo el fuego redentor puede salvarnos de nuestros pecados. Sólo cuando el mundo conocido se haya reducido a cenizas se podrá reconstruir de nuevo. Las pavesas serán transportadas por el aire, y se posarán sobre los lagos. Pero debe arder. Todo debe sucumbir bajo las llamas, sin derramar una lágrima por la humanidad perdida. La felicidad del hombre pasa por su extinción.
Ya lo escribí, lo grabé, lo profeticé y sucedió varias veces. Pero una vez más no sienta mal a nadie:

RESURGE LA FURIA, RABIA RESULTANTE QUE EXIGE QUE ARRANQUE RASGANDO SU PIEL